sábado, 12 de julio de 2014

Materiales y recursos didácticos, ¿qué haríamos sin ellos?




Todo docente a la hora de enfrentarse a la impartición de una clase debe seleccionar los recursos y materiales didácticos que tiene pensado utilizar. Muchos piensan que no tiene importancia el material o recursos que escojamos pues lo importante es dar la clase pero se equivocan, es fundamental elegir adecuadamente los recursos y materiales didácticos porque constituyen herramientas fundamentales para el desarrollo y enriquecimiento del proceso de enseñanza-aprendizaje de los alumnos.

Hoy en día existen materiales didácticos excelentes que pueden ayudar a un docente a impartir su clase, mejorarla o que les pueden servir de apoyo en su labor. Estos materiales didácticos pueden ser seleccionados de una gran cantidad de ellos, de los realizados por editoriales o aquellos que uno mismo con la experiencia llega a confeccionar.

Hoy en día el docente tiene muchos recursos a su alcance para lograr una formación de calidad de sus alumnos. Cuenta con:

Recursos personales, formados por todos aquellos profesionales, ya sean compañeros o personas que desempeñan fuera del centro su labor, como agentes sociales o los profesionales de distintos sectores, que pueden ayudarnos en muchos aspectos a que los alumnos aprendan multitud de conocimientos.



Recursos materiales que podemos dividir en recursos impresos, audiovisuales o informáticos. Entre los primeros podemos destacar los libros de texto que los alumnos pueden utilizar si así lo cree conveniente el profesor. Los libros de consulta que normalmente son facilitados por los docentes o que se encuentran en los centros para su consulta por el alumnado.



Recursos audiovisuales, también ellos han sufrido evolución a lo largo de la historia. Antes tan solo se utilizaban los videos, los radiocasetes y en determinadas ocasiones el retroproyector. Hoy es fácil ver DVD en casi todos los centros, las películas para videos ya casi están en desuso y es muy difícil encontrarlas, las cintas de música han pasado a ser CD de música y el retroproyector de diapositivas al de transparencias o incluso en muchas ocasiones y con el uso de la informática el cañón de imagen.



Recursos informáticos como recurso didáctico. Yo en mi experiencia docente utilizo dichos recursos casi a diario, siendo el ordenador mi principal herramienta de trabajo, y todo ello debido a que mi especialidad, Formación y Orientación Laboral se ocupa de analizar y conocer el mundo laboral, lo que exige una actualización casi diaria, que solo puedo lograr a través del ordenador, por medio de Internet. Es por ello que para mi la informática es una herramienta clave de trabajo pues a través de ella el alumno puede ver el mercado laboral y la realidad del mundo laboral que vivimos. Además y debido a que en la actualidad la informática ha sido introducida en la mayoría de puestos de trabajo, el sistema educativo no puede quedar impasible ante estos avance y debe contemplarse el uso y manejo de la misma por el alumnado y que menos que por sus profesores.



Creo que debemos pararnos a pensar si estamos utilizando los recursos y materiales didácticos correctos en nuestras clases y sobretodo, animo a todos los docentes a que comiencen a utilizar las nuevas tecnologías en sus clases porque ayudan en gran medida a llevar a cabo su labor docente.





Artículo tomado de: http://www.educaweb.com/noticia/2006/05/15/materiales-recursos-didacticos-hariamos-ellos-1233/
Autora: Gema María Fonseca Morales, Profesora de Enseñanza Secundaria de la especialidad de Formación y Orientación Laboral (Jefa del Órgano de Coordinación Didáctica) en el I.E.S Francisco García Pavón de Tomelloso (Ciudad Real)

sábado, 28 de junio de 2014

Los retos a la educación en el siglo XXI

La escuela tradicional dio respuestas a las necesidades y requerimientos de las sociedades agrarias e industrializadas. Enseñó a leer y a escribir; impartió normas básicas de ortografía, de urbanidad y algoritmos aritméticos esenciales. Pero detrás de ese programa encubierto, su verdadero y esencial papel consistió en dotar de trabajadores obedientes y rutinarios a las fábricas, al agro y a las instituciones de la “segunda ola” (Toffler, 1993). Reforzó la sumisión con el castigo, el grito y la vara; enseñó la rutina mediante planas y algoritmos interminables. Para trabajar en las fábricas, el campo y las instituciones propias del período industrial y agrario, éstas eran las habilidades demandadas.

Sin embargo, la sociedad cambió de manera profunda y radical y ya la escuela tradicional no responde a estas nuevas necesidades. La escuela tradicional se torna obsoleta frente a los dramáticos cambios sociales, económicos y políticos vividos desde hace más de cuatro décadas. Se torna ineficiente e inadecuada. No porque siempre lo haya sido, sino porque la sociedad cambiante le plantea nuevos retos y nuevas demandas.

Esto explica por qué, prácticamente en todos los países del mundo, se vive en la actualidad un profundo desfase entre la sociedad y el sistema educativo. La escuela dominante en el mundo entero sigue siendo la escuela tradicional. De esta manera llegamos a una disociación creciente entre la escuela y la sociedad contemporánea. Pero esta desarticulación no es exclusiva de América Latina, como con frecuencia creen los maestros latinoamericanos, en tanto que los cambios descritos corresponden a un mundo globalizado y porque la escuela tradicional sigue siendo dominante incluso en los países industrializados.

Artículo tomado de:
http://www.unes.edu.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=726